Una mirada a las profundidades de la información; un viaje a lo poco conocido de los medios de comunicación; las noticias más relevantes.

Tuesday, May 17, 2005

Repugna a La Jornada la discriminación...ajena

El diario capitalino La Jornada, en su edición del 17 de mayo de 2005, da como nota principal: Sedeso: el país, entre intolerancia y autoritarismo

En la versión en línea, el encabezado principal es: Cruda y dolorosa, la discriminación en México, señala Vázquez Mota. Luego viene un encabezado secundario: Mujeres, discapacitados, indígenas, homosexuales, adultos mayores y minorías religiosas, las víctimas

La nota, firmada por Carolina Gómez Mena, informa de cuenta de la presentación de la primera Encuesta Nacional sobre Discriminación en México, por cuenta de Josefina Vázquez Mota, titular de la Secretaría de Desarrollo Social y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), que preside el incansable luchador social Gilberto Rincón Gallardo, conocido por su guerra histórica contra todo tipo de discriminación.

La encuesta puede ser apenas una confirmación pública, pero oficial, por estar avalada por una Secretaría de Estado, de lo que sufren cotidianamente millones de mujeres, niños, indígenas, homosexuales, lesbianas, enfermos de sida, analfabetos, cholos, tatuados, ex presidiarios, minusválidos, pobres, personas de tez morena y otros que escapan a la encuesta y mi memoria.

La noticia, pues, vale de principal. De paso, hay que examinar el contexto: el 13 mayo los diarios nacionales insertaron en sus páginas un infortunado comentario de Vicente Fox. Reforma publicó:

“Laboran paisanos peor que 'negros'.- Fox
Realizan mexicanos trabajos 'que ni siquiera los negros quieren hacer', señala Presidente
Por Ivonne Melgar / enviada

Grupo Reforma

Puerto Vallarta, México (13 mayo 2005).- El Presidente Vicente Fox arremetió ayer contra las recientes medidas antimigrantes aprobadas en Estados Unidos y al argumentar que ese país requiere de la mano de obra de los mexicanos soltó: "¡Están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer allá!".

El resbalón verbal de Vicente Fox fue interpretado como un signo de “racismo”, aunque también podría atribuirse a la chabacanería y simplicidad con que el presidente suele tratar temas susceptibles de crear reacciones adversas.

Fox tuvo reproches de la oposición en México y de diversos sectores norteamericanos. A tal grado, que los medios privilegiaron la torpeza verbal de Fox sobre un problema más grave: los motivos por los cuales Vicente Fox salió con su batea: todos los programas antiinmigrantes que se están aplicando en diversos estados de la Unión Americana, como la negativa a otorgarles licencia de manejar, servicios escolares, de salud, de seguro, entre otros, amén de amenazar a los empleadores de allá con penas severas si otorgan trabajo a ilegales.

Para la mayor parte de los medios, pues, lo importante son los tropiezos de Fox. Resaltarlos, subrayarlos y ponderarlos, actitud similar a los partidos de oposición, que juegan con lo que los politólogos llaman “Suma cero”, que en buen español se traduce así: “Tus fracasos son mi ganancia”. El ridículo innegable del gobernante bien puede darle un coscorrón al PAN en el 2006, parece ser el criterio.
Llama la atención que La Jornada, en su columna institucional, Rayuela, se haya remarcado:
“La discriminación en el país, retrato repugnante, un espejo en el que nunca nos hubiéramos querido ver reflejados”.
En efecto, todo tipo de discriminación es “repugnante”, como también lo es que quien se horroriza, en este caso La Jornada, haya practicado la discriminación, justo con una mujer, como lo refiere la revista “etcétera” en un amplio reportaje titulado ¿Crisis en la Jornada” en su edición de abril de 2003.

El reportaje en cuestion, firmado por Marco Levario Turcot, se basa en un documento elaborado por Rosa patricia Vega Salcedo, quien fungió como reportera y se desempeñó como secretaria técnica del Consejo de Administración de Demos, Desarrollo de Medios, S.A.
Aclara Levario Turcot que es un “punto de vista sesgado y parcial” de lo que ocurrió en La Jornada, pero se solicitó la versión de las personas que menciona la reportera despedida, sin haber obtenido respuesta, por lo que vale reproducir algunos párrafos, para darnos una idea de la intensidad de la “repugnancia” que siente el periódico con los resultados de la citada encuesta.

Sostiene el trabajo de Marco Levario que la referida reportera y funcionaria de La Jornada, descubrió una dramática caída en la circulación y venta del diario, y al tratar de indagar las razones, “el 18 de octubre de 2002, el Consejo de Administración la suspendió de facto en sus funciones y, el 9 de diciembre, la Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal le notificó su despido de la empresa para la que trabajó durante 18 años. Además de las infracciones a la normatividad interna de la empresa y a la violación de sus derechos laborales, Vega Salcedo señala que Demos vulneró su libertad de expresión al impedirle plantear su defensa en las instancias correspondientes y detallar las anomalías que, según ella, hay en la empresa.

“Rosa Patricia Vega Salcedo dice que el 18 de octubre de 2002, durante una sesión extraordinaria del Consejo de Administración, convocada por la directora general de La Jornada, Carmen Lira Saade, "fui suspendida de facto en el cargo para el que fui designada por la Asamblea General de Accionistas de la persona moral Demos". La decisión, sostiene Vega Salcedo, viola la Ley General de Sociedades Mercantiles en virtud de que ella resultó electa por la asamblea de accionistas y no por el Consejo de Administración, instancia que al suspenderla, finalmente, determinó su destitución.

“Según los dichos de la ahora ex reportera de ese diario, en aquella reunión, Carmen Lira amagó con no volver a pararse en las sesiones del consejo si Vega Salcedo permanecía en el cargo y fue entonces cuando el Consejo le dio un voto de confianza a la señora Lira para que resolviera la situación de la señora Vega como empleada y luego aprobó la suspensión de la entonces secretaria técnica quien, en el documento aludido, dice haber solicitado "que se me permitiera responder, por escrito y de manera exhaustiva, a todas y cada una de las afirmaciones vertidas en mi contra, para que la Asamblea de Accionistas estuviera en posibilidad de tomar una decisión sobre mi actuación una vez escuchados los dos puntos de vista". La petición no le fue concedida”.

El motivo central del reportaje es la crisis por la que atravesaba en el tiempo relatado La Jornada, por ello, en esta reflexión solo nos referimos a la forma en que relata la ex reportera Vega Salcedo de cómo fue despedida de su empleo, sin tan siquiera liquidarla al 100 por ciento de cómo lo establece la Ley Federal del Trabajo, lo que de suyo es un flagrante caso de discriminación, por el que que también debería sentir “repugnancia”.

Sería saludable que la Jornada aclare si la “repugnancia” que expresa la columna Rayuela es por los estrujantes datos del informe de Sedesol o por la frase loca de Vicente Fox o si eso equivale a un juramento de “no vuelvo a discriminar a más reporteras”, como Vega Salcedo y en su momento se hizo contra Sara Lovera.

Email:
josegmunoz@yahoo.com

Saturday, May 14, 2005

CIENTOS DE FAMILIAS DE NEZA EN PELIGRO DE PERDER SU PROPIEDAD

Por lo menos 3500 Vecinos del Municipio Pueden ser Reubicados
· Según Censo Existen 760 Familias en la Av. De Las Torres
· Todos Durante Años Vienen Pagando sus Impuestos al Ayuntamiento
· Una compañía de gas Natural Pretende adueñarse de los Terrenos
· La PGJEM Recibió la Acusación en contra de los habitantes de Neza
· Los Afectados Denuncian que Viven Desde hace Décadas en el Lugar

Por Fernando OLIVAS ORTIZ

NEZAHUALCOYOTL, Edomex. Un problema se avecina para por lo menos para 760 familias (tres mil quinientas personas por lo menos) que viven desde hace muchos años en la avenida de Las Torres, desde el Bordo de Xochiaca hasta avenida Texcoco, en esta localidad porque al parecer las autoridades los quieren reubicar, sin especificar en donde.
La historia comenzó desde hace más de 40 años cuando cientos de familias compraron de buena fe sus terrenos para posteriormente al paso de los años construir sus casas para vivir con sus hijos, la lucha no fue fácil como para muchos habitantes de este populoso municipio que como pudieron pagaron sus propiedades y su documentación les llevó más tiempo por la falta de dinero para legalizar sus posesiones.
No obstante ahora las autoridades pretenden desalojarlos de sus propiedades legítimamente adquiridas y con muchos sacrificios construidas, algunos de los primeros propietarios ya fallecieron y sus hijos o viudas las usufructúan y moran en él, amparados por documentos oficiales que los ubican como legítimos propietarios y además que pagan las contribuciones al ayuntamiento de Nezahualcóyotl, que por medio de la tesorería les cobra el predial y el Organismo Público Descentralizado de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento (ODAPAS) el agua potable.
De esta manera las más de 700 familias están en peligro de perder sus propiedades debido a que han sido demandados ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) sin embargo hasta el momento sólo unos cuantos son los notificados en la Sub procuraduría de la Perla, lo que indica que pretenden utilizar trucos legales para inhabilitarlos, cuando no les giran los citatorios a todos los involucrados.

Thursday, May 12, 2005

Milenio ¿Amarra Navajas con el PVEM?

Una cabeza muy original, la del diario Milenio de la ciudad de México del día 12 de mayo de 2005, en donde sugiere que el Gobierno federal acaba de abrir un nuevo frente, ahora contra el Partido Verde Ecologista de México, despierta suspicacias.

El ecabezado principal dice: PGR: el Niño Verde usa dinero público en gastos personales.

En el cuerpo de la informacion, está el recipiente de las dudas, porque el primer párrafo dice: "La PGR determinó que Jorge Emilio González Martínez, dirigente del Partido Verde Ecologista de México, podría estar implicado en el delito de peculado por utilizar recursos de su partido en gastos personales".

La primera página tiene tres párrafos y remite al lector a la página 4, donde informa que la PGR "determinó" (Este término implica una decisión tomada, que no admite dudas) que el citado Niño Verde "podría" estar implicado en el delito de peculado, "por lo que mantiene abierta una averiguación previa en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delitos Federales". El "podría" ya es dubitativo. Ya mantiene una discordancia con el determinante "determinó".

Al examinar en el cuerpo de la nota no se cita la fuente, si acaso se infiere que es una filtración de alguno de los cientos de las decenas de funcionarios que tiene la dependencia que en las últimas semanas le ha tocado recibir los golpes más duros de propios y extraños. (En el caso de Nahum, Acosta, el ahora engallado ex director de Giras de la Presidencia de la República, se había filtrado a los medios electrónicos una grabación en la que supuestamente el ex funcionario estaba en conversación comprometedora con un narcotraficante, para luego obtener la libertad "por falta de méritos", luego de recibir acusaciones del lider nacional del PAN, Manuel Espino, de que desde algún rincón (de la PGR) se bombardeaba al partido en el poder presidencial).

La nota en cuestión tiene párrafos encomillados, lo que nos sugiere que el reportero Ignacio Alzaga recibió algún documento donde se exponen las sospechas citadas, con datos recabados desde hace más de un año por los sabuesos de la PGR. Sin embargo, si se hubiera publicado el número del expediente que dice que hay, se podría saber la fecha en que se hizo la consignación.

La nota mueve a sospechas no por su falta de verosimilitud, porque del Niño Verde se puede espèrar cualquier cosa, sino por publicarse justo en tiempos en que el gobierno de Vicente Fox tiene sobre sus espaldas la acusación mediática de que el Des-desafuero, como llama José Carreño Carlón al desistimiento del juicio contra Andrés Manuel López Obrador, produjo una alianza perversa entre el gobierno y AMLO, lo que abriría un nuevo frente con el PVEM, aliado de los últimos procesos electorales al PRI.

La pregunta recurrente, en todo caso, es esta: ¿Cuándo integró la averiguación previa la PGR?, porque publicarlo en el contexto de enfrentamientos reales o supuestos, huele a sospecha de amarre de navajas.

Tuesday, May 10, 2005

Justificación

Desde 1920 hasta principios de los 90 –fecha en que se inicia en México la apertura democrática, de la economía y de los medios masivos de comunicación--, los principales diarios de la capital del país se disputaban el honor de presentar en su nota principal –lo que se conocía como “Las ocho columnas”— con la frase más elegante o atractiva para agradar al equipo de comunicación social del presidente de la República en turno.

Cuando no se ocupaban de reproducir alguna frase presidencial, la prensa capitalina, autodenominada “nacional”, pese a que la venta de algunos diarios y revistas así clasificados no rebasa de cinco el número de ejemplares en ciudades con más de medio millón de habitantes, agudizaba su ingenio para encontrar los epítetos más sangrantes enfilados en contra de los enemigos identificados del gobierno en turno, sin importar que el villano de hoy haya sido el prócer de ayer.

Hace 20 años durante un coloquio internacional de periodistas realizado en el Instituto Francés para América Latina (IFAL), la queja más constante de los comunicadores mexicanos se refería al desplazamiento que iban haciendo los medios electrónicos en las preferencias del público sobre los medios impresos, sin tan siquiera reparar en el hecho de que cotidianamente los 13 diarios que existían en la Ciudad de México, coincidían en seleccionar alguna frase presidencial para el encabezado de su nota principal. “Es que la soberanía es un asunto de gran trascendencia para la nación”, justificaban, por sólo citar un ejemplo.

Desde finales del mandato de Carlos Salinas de Gortari, el gobierno de la República comenzó a ser más selectivo en los subsidios que otorgaba a los medios impresos vía asignación de partidas presupuestales para publicidad oficial y ese “abandono” produjo, también de manera gradual, que la prensa buscara en los enemigos del gobierno en turno la frase precisa que describa a un gobierno torpe o represor o inepto, o arbitrario o mediocre, en busca de dividendos, ya sea en lectores, audiencia o una oferta de silencio comprado.

En la actualidad los favorecidos del Príncipe, si bien ya no coinciden en que el presidente es el hombre-que-nunca-jamás-habrá-otro-igual, encuentran formas para continuar gozando de las prerrogativas en efectivo y otras formas que otorga el poderoso, pero ocultas bajo el disfraz de “objetividad”.

La moda es la etiqueta. Wilson Bryan Key, en su libro La era de la manipulación (Diana 1994), cita que “Erenest Cassirer afirma en Lenguaje and Myth (Lenguaje y mito) que la identificación entre etiquetas o nombres y personas o cosas, es el mecanismo fundamental en la creación de mitos”. Hoy encontramos que los medios impresos y electrónicos localizan a los buenos, como militantes de “la izquierda” y a los malos como miembros activos de “la derecha”. También al revés, según sea el punto de interés de cada medio, como si ambos términos tuvieran un significado rígido, universal y eterno para todas las sociedades y todas las culturas de todos los países. Si preguntáramos a los seguidores de Leon Trotsky, José Stalin o Mao Tse Tung, o Deng Tsiao Ping, por ejemplo, qué entienden por “izquierda”, podríamos encontrar en las respuestas tantas contradicciones como suele haberlas entre los vocablos “capitalismo” y “comunismo”.

“Consciente o inconscientemente –señala Key— los seres humanos siguen siendo victimas de las palabras, las conductas ritualísticas y la inmersión en un océano de ilusiones de causa y efecto imaginarias. Los individuos modernos y educados creen estar libres de la oscuridad de la superstición y la ignorancia. Sin embargo, aceptan irreflexivamente palabras o frases elaboradas con la intención de disfrazar la realidad…”.

Es con el uso de esos lugares comunes y otras estrategias como los medios impresos y electrónicos de la capital juegan también su guerra por las preferencias del príncipe. Esas mismas armas las despliegan también por ganar lectores o rating y quienes mejor las utilizan, más se acercan a sus objetivos, que pueden ser ideológicos o económicos. Rara vez será la objetividad el eje de sus intereses.

Pero se les puede descubrir, el menos sus tendencias. Siempre habrá forma de localizar sus puntos de atención, revisando los posibles significados de sus frases, sus contrafrases, de sus lugares comunes, de sus satanizaciones y loas ocultas.

Algunos medios han incluido en sus páginas la figura del ombudsman del lector, pero ninguno de ellos cuestiona las fantasías verbales que incluyen los medios en sus encabezadosy sis textos. De la intención del significado, ni hablar.. Si acaso, se limitan a reproducir las quejas de los lectores sobre hechos aislados citados como “falsos”.

“La búsqueda de la verdad” es la promesa común de medios impresos y electrónicos, pero ninguno refleja ese afán en sus notas informativas cotidianas. Tal vez digan una “verdad” cuando refieren una entrevista con un “experto”, pero la “verdad” sólo se referirá a que, en efecto, se realizó la entrevista, pero jamás podrán acreditar fehacientemente que todo lo que haya dicho el entrevistado será verídico.

Hay otros trucos del lenguaje para “demostrar objetividad”; ”; dijo una vez, Hubert BeuveMery, fundador del diario Le Monde: "en periodismo la objetividad no existe; la honestidad sí".Con frecuencia vemos frases tales como “está científicamente comprobado”; “las estadísticas demuestran que..” “científicos de la UNAM establecen que…”, “diversas organizaciones civiles denuncian que…” o de plano, las fuentes anónimas: “de buena fuente”, “de fuente autorizada”, “en círculos cercanos a…”; “un miembro del gabinete…”, etc.

Por esta razón, nace este espacio de reflexión y análisis; que intenta escudriñar en los laberintos de los medios de comunicación capitalinos y ver sus filias y sus fobias; sus ángeles y sus demonios, para que los lectores, al menos, sepan qué leen. O los teleauditorios, que ven o escuchan.